Mi oscilación tiene la regularidad de un ciclo circadiano. En horas de la mañana, cuando estoy con la cabeza fresca, la efervescencia digital me resulta muy atractiva. Me provoca curiosidad ver cómo los límites de lo público, y las jerarquías de la agenda política, escapan de control. Pero después de almuerzo me canso de la pasión, la subjetividad o el ingenio de las redes sociales. Súbitamente vuelvo a ser el ciudadano que necesita hechos, fuentes independientes, y sobre todo una voz desapasionada que sea capaz de poner en contexto o contradecir las vaguedades e imprecisiones de la asamblea digital.
De Mauricio Gallardo, es bueno o malo lo que vivimos con las redes sociales: http://www.elpost.cl/web/temas/global/1245-si_a_usted_le_pasa_lo_mismo_que_a_m.html
1 Notes