La Iglesia está cansada en la Europa y en la América del bienestar. Nuestra cultura ha envejecido, nuestras iglesias son grandes, nuestras casas religiosas están vacías y el aparato burocrático de la Iglesia levita, nuestros rituales y nuestros trajes son pomposos. Estas cosas, ¿expresan realmente lo que nosotros somos hoy? El bienestar nos hace pesados. Nos encontramos ahí como aquel joven rico que se aleja triste cuando Jesús lo llama para hacerlo su discípulo. Sé que no podemos desprendernos de todo con facilidad, pero por lo menos podemos buscar hombres que sean libres y más cercanos al prójimo, como lo fueron el obispo Romero y los mártires jesuitas de El Salvador.
El testamento de un grande la Iglesia, el Cardenal Martini: http://glorificaatuhijo.blogspot.com/2012/09/la-iglesia-segun-martini.html
Notes