No soy un periodista objetivo. No puedo serlo, aunque quisiera. Ningún periodista, nadie de hecho, puede serlo. Nuestro trabajo consiste mayoritariamente en seleccionar lo que va y lo que no va en una crónica, despacho o editorial. Ejercemos conscientemente un trabajo de selección, de fragmentación de la realidad y que incluye decisiones basadas en nuestra historia, nuestra educación, nuestra experiencia, nuestra ideología, nuestras oportunidades sociales y las carencias que hayamos tenido en cada una de esas categorías. Los métodos disponibles para objetivar la realidad en categorías periodísticas no suplen que ahí también decidimos qué usamos y qué dejamos fuera.
Hay muchos que me han calificado así, ¡objetivo!, pero generalmente eso sucede cuando lo que digo calza exactamente con lo que ellos están pensando.
3 Notes