Fernando Paulsen en sus disculpas nos da otra clase de periodismo
“En el ejercicio del periodismo a veces las cosas no salen como uno
quisiera. Hay otras veces en que salen peor. El domingo pasado fue una de esas últimas veces y el único responsable soy yo.
Independientemente del documento que uno tenga, es el periodista el
que soberanamente decide cómo y con qué tono lleva a cabo una
entrevista con su invitado.
Mi manera de manejar esa entrevista el domingo pasado con el candidato Pablo Longueira fue pésima y le causó daño. Lo que debió ser un intercambio de preguntas y respuestas derivó en una visión de
emboscada que nunca estuvo en mi intención, que nunca debió ocurrir y que era absolutamente innecesaria.
Le pido perdón a Pablo Longueira, a su familia, a su partido y a todos
los televidentes de “Tolerancia Cero” por un comportamiento
profesional inadecuado.
No exime mi responsabilidad —y quiero decirlo— el hecho de que el
documento que invoqué para cuestionar al invitado haya sido válido y
estuviera vigente a la hora del programa. Por eso, pido a todos
perdón.
Le pido también disculpas a mi familia que no lo ha pasado bien, nada
de bien esta semana, por mi causa. Soy yo el responsable de los
insultos y malos ratos que ellos recibieron. En mi familia saben que
mi actividad a veces conlleva algunos riesgos para todos, pero no es justo que también los padezcan por errores en mi forma de proceder.
No ejerzo el periodismo teórico, ese que nunca falla, que jamás corre
riesgos y que siempre analiza todo después de que se ha informado. Yo y muchos como yo tenemos que reconstruir sucesos sobre la base de información insuficiente, confiamos en fuentes que a veces no podemos identificar y creemos que la información oficial debiera ser el fin de la pesquisa y no el comienzo de la duda.
Porque el periodismo depende de que haya fuentes que acepten entregar información de relevancia pública, debo pedirle perdón también a alguien que no conozco y con quien nunca he hablado directamente. Se llama Leonardo Osorio Briceño y su nombre ha estado en todo tipo de teorías conspirativas al ser quien me hiciera llegar el documento del Servel. Mi error de comportamiento lo expuso a comidillo y revisiones sospechosas que no tenía ningún derecho a padecer por mi culpa.
Agradezco, por cierto, a todos mis amigos y amigas que estando
totalmente en desacuerdo como actué el domingo pasado, llamaron o se acercaron simplemente para acompañarnos en un momento doloroso.
Agradezco también, y muy sinceramente, al Ministro del Interior, que
me transmitió su preocupación y disposición de ayuda cuando un puñado de mensajes en las redes sociales pasaron de la rabia a la abierta amenaza.
Espero sacar las lecciones que correspondan de este ingrato episodio
para volver a estar a la altura de lo que ustedes esperan y merecen de
un panelista de “Tolerancia Cero”.
Muchas gracias”.
(Hace unos meses unas frases de su aceptación del premio Embotelladora Nadina hicieron que citara a Fernando Paulsem ahora pongo la transcripción de sus disculpas tras el caso de Longueira y el Servel gracias al blog Puro Periodismo)
Notes